| Pepe's profileCrónicas de Homi y otras...PhotosBlogLists | Help |
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March 30 Foto-historiaHola a todos.
Después de un par de días de no hacer nada en la página, hoy he decidido añadir novedades. La principal es que hay una nueva y absurda historieta, pero no está (casi) escrita. La encontrareis en la sección de fotos y narra de manera bastante lo que pudieron haber sido unas dramáticas Pascuas en 2005 -un remember, ya que estamos en fechas-.
Espero que os guste.
Chau chau March 25 Presentación, por educación.Antes que nada, y por no ponerme a escribir crónicas sin que nadie sepa quien soy, creo que lo justo sería que me presentara. Un aviso... no será breve, y trataré de no hacer nada tan largo en adelante, pero lo veía preciso.
Me llamo Homi el canalla. Lo de Homi fue cosa de mis padres y no es nada especial, pues de la misma manera podría haberme llamado Juan, Rodolfo, Aniceto o incluso Silver Little Apple (como es el caso de mi hermano). La parte de canalla, por contra, logré ganarla a pulso durante mis años locos de juventud.
Nací, me crié y posteriormente me malcrié en una mediebolona -que no medieval- comarca muy tranquila llamada Sodoma. Aquí, la moral, el respeto y la justicia formaban los cimientos de la sociedad; pero si estos cimientos no eran respetados uno se exponía a los más amorales e irrespetuosos castigos. El darme cuenta de la existencia de esta situación tan poco lógica me hizo empezar a fijarme en todos aquellos detalles y sucesos absurdos de la comunidad que, por comunes, no llamaban la atención de nadie.
Poco después comprendí que lo más positivo que podía hacer era compartir mis observaciones con todos aquellos que quisieran escucharme, por lo que finalmente me autoproclamé: Homi el bardo sodomita. Lamentablemente, desde una vez que Dios la tomó a las bravas con mis antepasados, esto de "sodomita" ha tenido un sentido que no se me puede aplicar, pero que unido al bendito nombre que me dieron mis padres me ha llevado a más de una incómoda situación.
Al poco de iniciar mis labores bardas opté por no sólo hacer exposición oral de mi interpretación del mundo (en la mayoría de casos más absurda aún que el propio mundo) sino que comencé a escribirlas. Realmente tuve mis buenos motivos para esto, y es que entre otras cosas tengo tan mala memoria que constantemente olvidaba las cosas que había contado pocos días antes... y creedme que para cualquier bardo eso es un problema, pues me era imposible repetir las historias.
Pero la gran razón por la que decidí escribir la encontré un día en que andaba por las calles buscando historias. Había dos hombres hablando, y de repente oí decir a uno de ellos: "los gritos de angustía del hombre los ahogan con cuentos". La frase me cautivó y, tras meditar profundamente sobre ella llegué a pensar que si aquello era realmente cierto, y dada toda la angustia que yo quería ahogar, quizá acabaría resultando mucho más barato escribir que beber hidromiel.
Esta preocupación por hacer recortes presupuestarios no se debía a que en aquella época fuese demasiado pobre. De hecho todo lo contrario, pues mi padre, Karl, era de la Alta Alcurnia, un pueblo donde los vecinos se hicieron ricos después de encontrar y explotar eficientemente una mina de oro. Cabe decir que mi padre se hizo particularmente rico, pues él también encontró el oro en las casas de los vecinos. Esto le llevó a abandonar Alta Alcurnia antes de que los vecinos descubriesen su particular idea de lo que él llamaba comunismo.
Esta riqueza familiar, ganada con el sudor de la frente paterna y de muchas ajenas, permitió que tanto Little Silver Apple como yo pudiesemos independizarnos relativamente pronto. Mi hermano se fue a Zanzibar, no sabemos con qué motivos, pero yo me quedé en Sodoma viviendo en mi propia casa con un sirviente -Jacinto- y un inteligente ratón llamado Carnaza.
Juntos los tres pasamos muy buenos momentos en los que además llegué a escribir numerosas crónicas, que compartimos con otros sodomitas como Pipe y Belarus entre otros.
Desgraciadamente, y como suele pasar en muchos sitios, en numerosas ocasiones, la guerra civil llegó a Sodoma. Mi posicionamiento favorable al gobernante legitimo me trajo problemas, sobretodo una vez que los rebeldes (me atrevería a decir que "sin causa") se hicieron con el poder. En esas circunstancias, quedarme en Sodoma hubiese supuesto mi muerte, pero dificil hubiese sido abandonar el país con vida. Es por ello que la única salida digna que me quedó -si alguna vez ha habido dignidad en una huida- fue simular mi muerte y la de Jacinto para salir luego de la comarca.
Desde ese momento, del que ya han pasado cerca de 5 años, mi vida de bardo se acabó y comencé una vida errática sin un hogar fijo en la que decidí que el hidromiel y las bebidas espirituosas eran mejor calmante para las penas que los textos de un traidor. Así habría seguido, vagando sin patria, de no ser por haber llegado a esta comarca donde nuevamente he encontrado motivos para seguir adelante.
Ahora estoy dispuesto a volver a ser Homi el bardo. |
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